Estudio del Bautismo

¿Qué Es El Bautismo?

 

El bautismo es una ordenanza que el Señor Jesucristo ha dado a su iglesia para que se practique hasta que Él regrese. Definido de una manera sencilla, el bautismo es la expresión pública y simbólica de nuestra fe en Jesucristo, de que hemos muerto al pecado y hemos sido resucitados a una vida nueva en Cristo Jesús. Asimismo, el bautismo es una señal que marca el inicio de la vida cristiana para los nuevos creyentes.

 

¿Dónde Habla La Biblia Sobre El Bautismo?

 

Estos son algunos de los textos bíblicos que hablan sobre el bautismo que practicaba la iglesia cristiana: Mateo 28:19, Hechos 2:38, Hechos 16:14-15, Hechos 16:31-33, Hechos 18:8, Romanos 6:3-5, Gálatas 3:27-28, Efesios 4:4-6, Tito 3:5, 1 Pedro 3:21.

 

¿Cuál Es El Significado Del Bautismo?

 

El bautismo es un símbolo externo de un cambio radical interno. Expresa de una manera externa lo que el Señor ha hecho dentro de nosotros.

 

El bautismo es acto simbólico que representa la unión del creyente con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección.  Así lo aprendemos de Romanos 6:1-14 y Colosenses 2:12.  De acuerdo a estos dos pasajes, cuando somos bautizados estamos dando a entender que hemos muerto al pecado, esto se representa al estar “sepultados” bajo el agua, y que hemos sido resucitados a una vida nueva, esto se representa cuando salimos del agua. 

 

En segundo lugar, el bautismo es un símbolo que representa el lavamiento de pecados.  El agua con la que se bautiza no tiene ningún poder en sí misma, sino que es usada solamente para representar el lavamiento interior de nuestros pecados.  Es la sangre de Cristo y el poder del Espíritu Santo lo que verdaderamente nos lava y nos da una vida nueva y no el agua del bautismo.  Se puede decir entonces que el bautismo es una señal externa que simboliza la realidad interna de la obra de Jesús por nosotros la cual es aplicada a nuestras vidas por el Espíritu Santo (Hechos 22:16, Tito 3:5, Juan 3:3-8).

 

El bautismo también sirve como  un testimonio público de nuestra fe en Jesucristo. Es una manera de proclamar el evangelio y lo que Cristo ha hecho por nosotros y cómo ha cambiado nuestras vidas.

 

El bautismo es el rito de iniciación de la iglesia del Señor. Es como el requisito para poder ser miembros de la iglesia local.

 

¿Quién Puede Ser Bautizado?

 

El bautismo es para cualquier persona que se haya arrepentido de sus pecados y haya creído que en la muerte y resurrección del Señor Jesucristo se encuentran el pago de sus pecados y el regalo de una vida nueva y eterna que es dada por el Espíritu Santo.

 

El bautismo debe de ser administrado solamente a todo aquel que haya creído en Él.  En Mateo 28:19 el mismo Señor Jesús ordenó que se bautizara a los discípulos. Observa las palabras que empleó el Señor: “Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”  El bautismo no es para todos sino para los que se hayan convertido primero en discípulos de Jesús. Asimismo, el bautismo no es una opción para el discípulo, sino un mandato de Jesús que debe de cumplir no solamente en obediencia, sino por amor a Él. Por ello no es bueno demorarlo sino realizarlo lo antes posible.

 

Para poder ser bautizado, es necesario que primero sucedan algunas cosas. En el nuevo testamento encontramos un patrón o secuencia de eventos previos al bautismo.  Primero, es necesario que la persona escuche el mensaje del evangelio.  Es decir, la persona tiene que estar conciente de que ha pecado contra Dios (Romanos 3:10-12, 23), que merece el castigo de la muerte eterna (Romanos 6:23), pero que en Jesús ese castigo ya fue pagado y que ahora todo aquel que confía en el Señor Jesús como su Salvador recibirá perdón de pecados, la anulación del castigo que merecía, y en lugar de muerte, una vida nueva, abundante y eterna (Romanos 6:23, 1 Pedro 3:18). 

 

En segundo lugar, una vez que la persona escucha el evangelio ella debe de responder con el arrepentimiento y confesión de sus pecados para que Dios los perdone (Mateo 4:12,17, Hechos 2:38). 

 

En tercer y último lugar, la persona debe de poner su fe o confianza en que en la muerte de Jesús la deuda de sus pecados ante Dios ya ha sido pagada y que en la resurrección de Jesús el regalo de una vida nueva y eterna es dado por Dios (Efesios 2:8-9). 

 

Estos tres elementos los encontramos en el caso del bautismo del etíope.  En Hechos 8:26-39 Felipe le preguntó al etíope: “¿entiendes lo que lees?”  El etíope le contestó: “¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare?”  Felipe entonces comenzó a hablarle de Jesús y de las buenas nuevas de salvación que hay en Él.  Llegó un momento en que el etíope le dijo a Felipe: “Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado?  Felipe le dijo: “Si crees de todo corazón, bien puedes”.  Y el etíope respondiendo dijo: “Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios”.  Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.” 

 

Como podemos ver, aquí también se encuentran los tres pasos que son necesarios para que una persona pueda bautizarse.  Primero, el etíope escuchó acerca de Jesús.  Segundo, el etíope tuvo que arrepentirse de sus pecados y confesárselos al Señor.  Y en tercer lugar, el etíope creyó en Jesús.  El resultado de todo esto fue que el etíope se bautizó en el agua. Este mismo patrón con éstos tres mismos elementos  lo encontramos en muchos otros pasajes de la Biblia entre los cuales se encuentran los siguientes: Mateo 3:1-6, Hechos 2:37-38, 41, 8:12, 8:26-39, 10:44-48, 16:14-15, 16:32-33, 18:8 y 1 Corintios 1:16.

 

¿Deben De Ser Bautizados Los Niños?

 

Algunos denominaciones cristianas como los episcopales, presbiterianos, luteranos, metodistas, practican el bautismo de bebés. Sabemos también que en la iglesia católica se bautiza a los bebés. De hecho para la iglesia católica el bautizar al bebé es necesario para su salvación. Pero en base al patrón bíblico que acabamos de ver, podemos observar que solamente los que han creído en Jesús pueden y deben de ser bautizados.  Esto implica que una persona que no ha escuchado el mensaje del evangelio, o que no se ha arrepentido y confesado sus pecados, o que no ha puesto su fe en la obra de salvación del Señor Jesús, no podrá ni deberá de ser bautizado.  Esto se aplica principalmente a bebés o niños de muy corta edad, pues difícilmente podrían ellos entender y expresar un arrepentimiento genuino de sus pecados y tomar una decisión conciente y voluntaria de poner su fe en Jesús.  Ahora bien, esto no quiere decir que un niño nunca podrá ser bautizado.  Cualquier niño o joven que haya entendido el evangelio, que haya dado muestra del arrepentimiento de sus pecados y que haya puesto su fe en el Señor, cumple con los requisitos bíblicos para ser bautizado.  Lo importante no es la edad, sino la fe en el Señor.  No existe ningún lugar en la Biblia donde se mencione el bautismo de niños. Pero tampoco existe ningún lugar en el nuevo testamento donde el bautismo no se encuentre conectado a la fe.

 

El no bautizar a bebés o niños es algo que a veces nos cuesta aceptar porque muchos de nosotros fuimos criados con la tradición o la enseñanza del bautismo de los bebés. Pero es muy posible que no nos hayamos hecho la pregunta ¿y qué dice Dios en la Biblia con respecto a bautizar a bebés? La familia, la sociedad y las religiones muchas veces nos presionan a hacer cosas que parecen ser buenas, pero que muchas veces son equivocadas por ir en contra de la voluntad de Dios descrita en la Biblia. El bautizar a bebés es un ejemplo. Aunque se nos diga que debemos de bautizar a nuestros hijos pequeños no podemos hacerlo hasta que hayan puesto su fe en Cristo Jesús.

 

¿Cómo Se Debe Bautizar?

 

La Biblia nos enseña que se debe bautizar por inmersión, es decir, la persona debe ser sumergida totalmente en el agua. Hay dos hechos bíblicos que así lo indican.  El primero de ellos es la palabra griega baptizo. Esta es la palabra que la Biblia usa en relación al bautismo y significa inmersión, ser sumergido en algún líquido como el agua, ser cubierto totalmente de algo o de ser sepultado (Romanos 6:1-11).  El segundo hecho a favor del bautismo por inmersión es que los bautismos de la Biblia siempre se realizaban en lugares donde había grandes cantidades de agua, como en los ríos o mares (ver Marcos 1:5, Juan 3:23, Hechos 8:36-39).  Esto quiere decir que si necesitaba de mucho agua para bautizar, seguramente era porque toda la persona se sumergía en el agua.  De lo contrario, la gente podía haber sido bautizada en sus casas o en cualquier otro lugar donde hubiera un vaso o una jarra con agua.

 

Otro aspecto importante del modo del bautismo es que, de acuerdo a Mateo 28:19, los discípulos de Jesús deben de ser bautizados en el  nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es importante destacar esto porque hay algunos grupos que bautizan solo en el nombre de Jesús. La Biblia es muy clara al respecto y nos dice que debemos de bautizar mencionando los tres nombres de la trinidad.

 

¿Quién Puede Bautizar?

 

Tradicionalmente es el pastor quien bautiza a los nuevos creyentes. Esto es bueno y muy recomendable. Sin embargo, debemos de reconocer que no solamente los pastores pueden bautizar sino que también todo discípulo maduro de Jesús. Cuando el Señor dio la orden en Mateo 28:19 de ir a todas las naciones para hacer discípulos y bautizarlos, esa orden fue dirigida a todos sus discípulos. Similarmente la Palabra de Dios dice en Juan 4:2 que el Señor no bautizaba a nadie sino sus discípulos. Igualmente podemos ver el caso de Felipe quien no era un pastor, sino un diacono y discípulo del Señor (Hechos 6:5), y que llegó a bautizar a varias personas (Hechos 8:12 y 8:38). Esto nos lleva a concluir que la tarea de bautizar no es algo reservado solamente para los pastores, sino para todos aquellos que se consideren discípulos del Señor.

 

¿Es Necesario El Bautismo Para Ser Salvo?

 

La Biblia enseña que el bautismo es un mandato que debe obedecerse, pero no es un requisito para ser salvo.  La Palabra de Dios dice que no es por el cumplimiento de leyes, ritos o la realización de obras religiosas que uno llega a ser salvo. Lo único que nos salva de nuestros pecados y nos da la vida eterna es Jesús, y por ello, es necesario poner nuestra fe en él (Efesios 2:8-9, Romanos 6:23, Juan 3:16, 1 Juan 5:12). 

 

Si creemos que el bautismo es necesario para llegar al cielo no solamente estamos en contra de lo que dice Dios en Su Palabra, sino que también estamos diciendo que todas las personas que vivieron y murieron antes de que Jesús viniera y ordenara el bautismo se perdieron y no heredaron la vida eterna a pesar de haber puesto toda su fe en Dios. Lo cual es mentira ya que en el nuevo testamento se nos habla de que Abraham se encontraba en el paraíso (Lucas 16:20-31).

 

Hay dos ejemplos claros que nos demuestran claramente que el bautismo no es necesario para obtener la salvación.  El primero es el ladrón que fue crucificado a un lado del Señor.  A unas pocas horas antes de morir, el ladrón se arrepintió y puso su fe en Jesús.  El Señor le dijo que ése mismo día él iría al cielo.  El ladrón obviamente no había podido bautizarse y ni iba a poder bautizarse porque se encontraba clavad a la cruz y a punto de morir.  Sin embargo el arrepentimiento de sus pecados y su fe en Jesús fue lo que lo llevó al cielo (ver Lucas 23:43). 

 

El otro ejemplo es el apóstol Pablo quien en 1 Corintios 1:11-17 nos hace ver que Dios no lo había llamado a bautizar a la gente, sino a predicar el evangelio para que la gente pudiera arrepentirse y creer en el Señor Jesús y de esa manera ser salvas.  Observemos que para Pablo el bautismo no era la prioridad, ya que no salva, sino el evangelizar. Recordemos el patrón bíblico otra vez.  Es necesario escuchar el evangelio, arrepentirse de los pecados, confesarlos y poner la fe en Jesús.  Uno después  manifiesta la muerte a la antigua manera de vivir y el comienzo de una vida nueva en Cristo por medio del bautismo.  Lo primero es la causa de lo segundo.  Lo segundo sin lo primero de nada sirve.  Lo primero es necesario para obtener perdón de pecados y salvación, y lo segundo se hace en obediencia al mandato que Cristo nos dejó.

 

¿Cómo Debo De Prepararme Para Mi Bautismo?

 

El bautismo es tanto una entrega seria a Dios como una ocasión de gran alegría en nuestra salvación.  Los pasajes de 1 Pedro 3 y Romanos 6 nos recuerdan que el bautismo no es meramente un acto simbólico, sino que fue ordenado también para motivarnos a llevar una vida santa y agradable al Señor.  Ya sea que tu fe en el Señor sea muy reciente o le hayas conocido desde hace mucho tiempo, te recomiendo que dediques cuando menos un día a la oración y el ayuno.  En ése tiempo considera y medita en la salvación tan grande que el Señor ha traído a tu vida, agrádesele y alábalo en oración y alabanza.  También comprométete con el Señor a ofrecer tu cuerpo y tu vida como instrumentos de justicia (Romanos 6:13). Arrepiéntete de los pecados que tu sabes que has cometido y pídele al Señor que te purifique de todos sus efectos (1 Juan 1:7-9).  Y renuncia al diablo y a sus obras, reclamando la libertad que el Espíritu Santo traerá a tu vida.

 

Asimismo, el día de tu bautismo es una gran oportunidad para dar testimonio de lo que Cristo ya hizo en tu vida. Prepárate para contarle a los que asistan a tu bautismo lo que el Señor ha hecho en ti, cómo te alcanzó, cómo te rescató, cómo te perdono, cómo te ha hecho una nueva persona y te ha dado alegría, paz, significado y dirección. Te recomiendo que escribas tu testimonio y que lo repases en tu mente para compartirlo el día de tu bautismo. Por favor se breve para dar oportunidad a que todas las otras personas que también van a ser bautizadas puedan compartir su  testimonio.

 

El Señor se agrada de todos aquellos que le obedecen y Él bendice con todas las bendiciones en Jesucristo a aquellos que le aman y le siguen.  El que tú escojas ser bautizado es una gran bendición para tu vida espiritual como cristiano, pero es también una ofrenda de obediencia y de amor a nuestro Señor y Salvador Jesucristo. 

 

¿Qué Debo De Traer A Mi Bautismo?

 

Vas a ser totalmente sumergido en el agua.  Por lo tanto, no se te olvide traer un cambio de ropa y una toalla.  Tanto hombres como mujeres deberán de vestir pantalones cortos (o largos) y una camiseta de preferencia larga y de manga corta y sobre todo de un color oscuro.  Por favor, no traigan ropa de color blanco. Trae también una bolsa de plástico para poner tu ropa mojada, tu toalla y todo lo necesario para arreglarse después del bautismo. 

 

Que el Señor te bendiga,

 

 

Pastor Homero Garcia