Las 4 Promesas

Las Cuatro Promesas a mi Familia de La Iglesia

 

En La Iglesia esperamos de cada miembro lo que la Biblia claramente espera de todos los creyentes que son parte de una iglesia. Estas expectativas están resumidas en las siguientes cuatro promesas que nos hacemos unos a otros como familia de La Iglesia.

 

Habiendo recibido a Cristo como mi Señor y Salvador, habiendo sido bautizado, y estando de acuerdo con la visión, los valores, las prácticas, la declaración de fe, el liderazgo, y la estructura de La Iglesia, me siento dirigido por el Espíritu Santo a unirme a la familia de La Iglesia. Al hacerlo, me comprometo con Dios y con los demás miembros de esta familia a cumplir con las siguientes cuatro promesas:

 

Promesa#1: Protegeré la Unidad de mi Iglesia

 

  • Amando a la gente imperfecta de La Iglesia

  • Negándome a participar del chisme

  • Resolviendo cualquier conflicto de manera bíblica y en amor

  • Y siguiendo el liderazgo y visión de mis pastores

 

"Por lo tanto, procuremos que haya armonía en la iglesia y tratemos de edificarnos unos a otros" (Romanos 14:19 NTV).

 

“No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan.” (Efesios 4:29 NTV).

 

“Por lo tanto, si presentas una ofrenda en el altar del templo y de pronto recuerdas que alguien tiene algo contra ti, deja la ofrenda allí en el altar. Anda y reconcíliate con esa persona. Luego ven y presenta tu ofrenda a Dios” (Mateo 5:23-24 NTV)

 

“Si un creyente peca contra ti, háblale en privado y hazle ver su falta. Si te escucha y confiesa el pecado, has recuperado a esa persona; pero si no te hace caso, toma a uno o dos más contigo y vuelve a hablarle, para que los dos o tres testigos puedan confirmar todo lo que digas. Si aun así la persona se niega a escuchar, lleva el caso ante la iglesia. Luego, si la persona no acepta la decisión de la iglesia, trata a esa persona como a un pagano o como a un corrupto cobrador de impuestos.” (Mateo 18:15-17 NTV)

 

 “Obedezcan a sus líderes espirituales y hagan lo que ellos dicen. Su tarea es cuidar el alma de ustedes y tienen que rendir cuentas a Dios. Denles motivos para que la hagan con alegría y no con dolor. Esto último ciertamente no los beneficiará a ustedes.” (Hebreos 13:17 NTV).

 

Promesa #2: Compartiré la Responsabilidad de mi Iglesia

 

  • Asistiendo fielmente y puntualmente a las reuniones

  • Viviendo una vida santa y agradable a Dios dentro y fuera de la iglesia

  • Y dando regularmente mis diezmos y ofrendas

 

"Y no descuidemos nuestra reunión juntos, como hacen algunas personas, sino alentémonos unos a otros, especialmente ahora que el día de su regreso se acerca" (Hebreos 10:25 NTV).

 

"Sobre todo, deben vivir como ciudadanos del cielo, comportándose de una manera digna de las Buenas Nuevas acerca de Cristo. Entonces, ya sea que venga a verte nuevamente o que solo escuche acerca de ti, sabré que estás parado lado a lado, peleando juntos por la fe, que es la Buena Nueva "(Filipenses 1:27 NTV).

 

"La décima parte del producto de la tierra, ya sea grano de los campos o fruto de los árboles, pertenece al Señor y debe ser apartado para él como santo" (Levítico 27:30 NTV).

 

"El primer día de cada semana, cada uno debe reservar una parte del dinero que ha ganado. No esperes hasta que llegue y luego intenta recogerlo todo de una vez "(1 Corintios 16: 2 NTV).

 

Promesa #3: Serviré en el Ministerio de mi Iglesia

 

  • Descubriendo mi llamado, dones, pasión, personalidad y talentos

  • Al ser equipado para servir a otros de acuerdo a mis dones, talentos, llamado y pasión

  • Sirviendo regularmente en uno o varios de los ministerios de mi iglesia

  • Y desarrollando un corazón de siervo

 

"Dios les ha dado a cada uno de ustedes un regalo de su gran variedad de dones espirituales. Úsalos bien para servirse unos a otros "(1 Pedro 4:10 NTV).

 

"Ahora estos son los dones que Cristo dio a la iglesia: los apóstoles, los profetas, los evangelistas y los pastores y maestros. Su responsabilidad es equipar al pueblo de Dios para hacer su trabajo y edificar la iglesia, el cuerpo de Cristo "(Efesios 4: 11-12 NTV).

 

"No seas egoísta; no intentes impresionar a los demás. Sé humilde, piensa en los demás como mejores que ustedes mismos. No busque solo sus propios intereses, sino que también se interese en los demás. . . . En cambio, abandonó sus privilegios divinos; tomó la posición humilde de un esclavo y nació como un ser humano. . . "(Filipenses 2: 3-4, 7 NTV).

 

Promesa #4: Creceré y Ayudaré a Crecer a mi Iglesia

 

  • Invitando a personas a la iglesia y dando la bienvenida a nuestros visitantes

  • Compartiendo el evangelio a los que no conocen a Jesús y que estén cerca de mí

  • Siendo parte de un grupo de discipulado

  • Participando cuando menos en una de las reuniones de oración de la iglesia

 

"Entonces su maestro dijo: 'Ve a las calles del campo y detrás de los setos e inste a cualquiera que encuentres a venir, para que la casa esté llena. Porque ninguna de las personas a quienes invité por primera vez tendrá ni siquiera el más mínimo gusto de mi banquete "(Lucas 14: 23-24 NTV).

 

"Por lo tanto, acéptense como Cristo los aceptó para que Dios sea glorificado" (Romanos 15: 7 NTV).

 

“Y todo esto es un regalo de Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a la gente con él. Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación. Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: « ¡Vuelvan a Dios!».” (2 Corintios 5:18-20 NTV).

 

“Jesús se acercó y dijo a sus discípulos: «Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.” (Mateo 28:18-19 NTV).

 

“Les dijo: «Las Escrituras declaran: “Mi templo será llamado casa de oración”… (Mateo 21:13ª NTV)

 

"Siempre agradecemos a Dios por todos ustedes y oramos por ustedes constantemente" (1 Tesalonicenses 1: 2 NTV).

La diferencia entre ser una persona que simplemente asiste a La Iglesia y ser una persona que se considera y actúa como miembro de La Iglesia es COMPROMISO. Decir estas 4 promesas es fácil. Cumplirlas demuestra tu nivel de compromiso con el Señor y con la familia de La Iglesia.